septiembre 29, 2020

Una maestra cuida al bebé recién nacido de la familia de su alumna mientras se recuperan del Covid-19

Una maestra de escuela primaria en Connecticut ha asumido la labor de cuidar un bebé recién nacido de la familia de una de sus estudiantes, luego de que la madre fuera diagnosticada con COVID-19 cuando tenía 8 meses.

El bebé Neysel acaba de cumplir un mes de nacido, pero ni su madre ni su padre, Zully y Marvin, han podido abrazarlo todavía debido al Coronavirus. La maestra de la su otro hijo de 7 años, asumió la responsabilidad de cuidar al bebé mientras tanto. Su nombre es Luciana Lira y se ha encargado de mantener el bebé a salvo.

La maestra ha dicho a los medios que espera la pronta recuperación de la madre para que toda la familia se pueda reencontrar.  Lira es maestra de inglés en la escuela primaria Hart Magnet en Stamford. Desde que comenzó el año escolar ha estado enseñando al hijo de Zully y Marvin. Pero cuando llegó el momento del parto de Zully, tuvieron que hacerle una cesárea de emergencia.

Entonces Zully llamó a Lira para traducirle a su esposo Marvin, que no habla inglés. Lira dijo que Marvin necesitaba ayuda para hablar con los médicos y trabajadores de la salud, que cuidaban a su esposa. Toda la familia originalmente es de Guatemala y están buscando asilo en EEUU. Los apellidos de la familia no han sido revelados para respetar su privacidad.

Hasta ese momento, Lira solo conocía a Zully y Marvin de las conferencias de padres y maestros y eventos escolares.

“Estoy muy orgullosa de que se haya sentido segura al llamarme”, dijo Lira. “De todos los demás, llamó a la maestra, probablemente porque sentía que podía contar conmigo y confiar en mí”.

Y no solo eso, sino que según Lira fue establecida como persona de contacto del hospital para mantener a los padres actualizados e informar incluso a la familia que está en Guatemala.

El parto de Zully se adelantó cinco semanas debido al coronavirus. El caso de recuperación de Zully es milagroso según Lira, pues rápidamente el virus escaló en su cuerpo y tuvo que usar ventilador por un tiempo para poder respirar.

Lira por su parte está casada y tiene un hijo de 11 años. Se ofreció llevar al bebé a casa mientras los padres esperaban el resultado de sus pruebas. Dos días después, Marvin dio positivo, dijo Lira.

“Así que gracias a Dios decidí llevarme a ese bebé a casa”.

En efecto, si no hubiese tomado esa decisión, es probable que el bebé ahora mismo estuviese infectado. Esta historia nos enseña definitivamente que a veces la ayuda puede venir de los lugares menos esperados, pero no importa qué tan lejos de casa estemos, algún corazón bondadoso puede prestarnos ayuda.

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