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¡Si mimas a tus hijos, tendrás que criar a tus nietos!

las madres que miman a sus hijos

Si no enseñas a tus hijos desde pequeños a asumir responsabilidades, ten por seguro que no descansarás ni un día de tu vida ¡siempre tendrás que hacerte cargo de sus asuntos, incluso de sus propios hijos!

Es cierto que los abuelos pueden jugar un papel muy activo en la crianza de los niños. De hecho, muchos recordamos a nuestros abuelos con mucho cariño y guardamos muchos de sus valiosos consejos de vida.

Pero hay un problema creciente desde hace un par de décadas atrás y es que las abuelas se convierten en madres por segunda vez cuando nacen sus nietos.

Suena poético, pero la verdad detrás de esto es esclavizante. Después de los 50 o 60 años, las mujeres merecen cosechar el fruto de su arduo trabajo a lo largo de la vida, no volver a empezar de cero.

Y hay madres que tienen a sus hijos como hermanos, porque los traen al mundo solo para que la abuela haga todo el trabajo.

Lo cierto es que en la edad adulta y en la tercera edad, las fuerzas ya no son las mismas, por lo que criar a un niño es completamente desgastante.

Lo que muchas abuelas que hoy cargan con sus nietos no han reflexionado es que en parte son culpables de estar sometidas a la esclavitud de la crianza de varias generaciones. Y es que si no crías como se debe la primera vez, es casi una sentencia de que tendrás que seguir criando.

En palabras llanas, si mimas demasiado a tus hijos tendrás que criar a tus nietos. Los hijos mimados no quieren asumir la responsabilidad de sostener y criar un hijo, por eso siempre acudirán a mamá para que les resuelva la vida.

Tampoco la crianza rígida es una opción saludable. Pero sí es cierto que un hijo debe ser criado con disciplina, pues en caso contrario, traerá mucha amargura a su madre en el futuro.

“No escatimes la disciplina del niño; aunque lo castigues con vara, no morirá”. Proverbios 23:13.

La crianza con disciplina, es decir con reglas, límites y consecuencias a la desobediencia es una crianza saludable.

Suele suceder que los padres que vienen de hogares muy rígidos donde fueron maltratados, adoptan un patrón de crianza mucho más flexible que sin embargo a veces raya en lo permisivo.

Quienes han incurrido en una crianza permisiva, mantienen a sus hijos “felices” por un buen tiempo, pero cuando llegan a la edad adulta, siguen siendo niños mimados que dependen de mamá.

No saben resolver problemas por sí mismos, no tienen el valor de enfrentarse a la vida con sus propias herramientas y no son capaces de constituir un hogar sin la influencia de mamá. Con todo esto, cuando llegan los hijos, también terminan siendo responsabilidad de mamá.

Por tanto, si aún estás a tiempo, dale a tu hijo la oportunidad de ser una persona responsable, independiente y autónoma. De manera que cuando tenga sus propios hijos, no tengas que volver a criar, sino solo colaborar.