octubre 21, 2020

Perdió a su madre por el COVID-19 y adoptó a un perro callejero ¡dice que ha sido su mejor compañero!

La pérdida de un ser querido, y más concretamente la pérdida de una madre, es un dolor que nos cambia por completo. No es fácil reponerse después de esto. Pero Jaqueline Masceno, de 37 años, después de perder a su madre no buscó consuelo, el consuelo la encontró a ella.

Jaqueline encontró consuelo en un amigo de cuatro patas

El 15 de agosto Jaqueline despedía a su madre de este mundo por causa del coronavirus. Estaba completamente desconsolada, pues a tan solo un día después de ser internada en Teresina (Piauí), donde vive, su madre se fue de este mundo sin dar tiempo de que se preparara la familia para su partida.

Su madre estaba contagiada por coronavirus, por lo que Jaqueline ni siquiera pudo despedirse como quisiera. La última vez que la vio fue cuando la ingresaron al hospital, luego de eso ni siquiera pudo ver su cuerpo, lo que hace la despedida más dolorosa. Solo recibió la noticia de que su madre pasaba a ser una cifra más entre las muertes causadas por Covid-19 en Brasil.

Jaqueline estaba desconsolada con la noticia. Un perro callejero que siempre estaba a los alrededores del hospital se acercó a ella y le lamió los brazos, como si sintiera su dolor y quisiera sanarla.

¡Su madre era amante de los animales!

La mujer, que dijo al portal de noticias UOL, dijo que ni sus perros acostumbran darle cariño de esa manera. Así que sintió que el gesto de este perro callejero era muy especial, señala que de algún modo sintió que este perrito había sido enviado por su madre para consolarla. Así que no dudó en llevarlo a casa.

 Jaqueline cree que su madre le dejó esta compañía porque ella era una amante de los perros. Aun cuando estaba en silla de ruedas, siempre cuidaba de perritos enfermos y abandonados. Así que pensó que una buena manera de honrar su memoria era adoptando a este ser tan especial que se había acercado a ella con tanta solidaridad.

Así que Jaqueline no se quedó en casa sola. Organizó todo en casa y pocos días después fue por el perro al hospital, allí estaba el cachorro esperándola. Ella lo tomó y le dio un nuevo hogar, pero dice no que siente que ha hecho nada por él, sino que fue el perro quien la rescató de esa sensación de soledad y desamparo que siente cualquier persona luego de perder una madre. Ahora tiene un compañero de vida y cree firmemente que fue especialmente enviado por su madre.

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