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«Para salir de la pobreza, primero hay que salir de la ignorancia»

"To get out of poverty, you must first get out of ignorance"

¿Qué es la pobreza? Un estado de carencia que puede ser física, emocional, intelectual o espiritual. Por tanto, una persona que tiene mucho de algo, pero poco de otra cosa, es última instancia un pobre desde cierto punto de vista.

Hay personas con títulos universitarios que siguen siendo pobres. Hay un mito en torno a la educación que nos enseñó que solo con educación podríamos salir adelante. Y las estadísticas demuestran que no es así, muchos profesionales en todo el mundo ni siquiera terminan ejerciendo su profesión, el desempleo les hace tener que reinventarse.

Si bien la educación no lo es todo para tener éxito, la ignorancia sí que garantiza el fracaso. Por tanto, lo mejor que una persona que quiera superarse puede hacer es combatir su propia ignorancia de forma integral.

¿Qué significa combatir la ignorancia de forma integral? Significa que la persona no solo debe concentrarse en adquirir conocimientos que le hagan alguien más preparado en un área de estudio, sino que además  debe esforzarse por fortalecer sus habilidades, relacionadas o no con su área profesional.

Por ejemplo, he conocido excelentes programadores informáticos, capaces de crear productos extraordinarios, pero no saben cómo presentarlo ni mucho menos cómo venderlo.

Por supuesto no se trata de saber todo de todo (lo cual es imposible) sino de todo un poco, pues la mayoría del tiempo, las personas dinámicas y flexibles son las que tienen más oportunidades de éxito.

Si bien no tienes que ser un profesional en IT y un experto en marketing al mismo tiempo, completar tus habilidades de IT con algunos conocimientos de marketing no te hará daño.

Hay gente que se aferra a su ignorancia porque cree que con lo que ha aprendido es suficiente. Piensan que por ser copywriters no necesitan saber de finanzas personales, o por ser diseñadores gráficos no necesitan saber de ortografía. Este es un pensamiento pobre.

Las mentes prósperas siempre están dispuestas a aprender. Si perdiste tu interés por aprender desde hace mucho, es momento de despertar al niño curioso que habita en ti.

Todos cuando éramos niños teníamos una curiosidad prodigiosa y estábamos dispuestos a aprender cualquier cosa. Muchas personas, por traumas relacionados con la manera en la que recibieron educación, se aferran a la frase “no me gusta estudiar”. Pero la verdad es que los seres humanos somos criaturas típicamente curiosas y siempre queremos aprender algo.

Si perdiste este interés en alguna parte del camino, es el momento de recuperarlo. ¡Anímate a ti mismo! Y haz de tu mente un espacio donde prosperen las nuevas ideas, el entusiasmo y la curiosidad.

Una mente lo suficientemente rica y llena de habilidades, tiene menos probabilidades de llevar a la persona hacia la pobreza. Por tanto, si quieres prosperar, comienza por cultivarte intelectual y personalmente.