octubre 22, 2020

Luego de estar casados por 71 años, un hombre y su esposa mueren con dos días de diferencia

Cuando dos personas nacen para estar juntas, ni siquiera la muerte puede separarlas. Así lo demostró una pareja de en Haverford, Pennsylvania, Estados Unidos. La pareja con más de 71 años de casados, le dijeron adiós a este mundo, para irse juntos a ese plano espiritual al que todos partiremos en algún momento. Sus muertes, a pesar de haber sido lamentables y tristes para familiares y amigos, no dejan de ser un suceso que nos hace reflexionar en que el amor real puede durar para siempre.

Por un lado tenemos a Daniel Zane, un veterano de la Segunda Guerra Mundial que ya contaba con 94 años de edad. Su vida estuvo marcada por el heroísmo y la valentía cuando se cuenta, que en medio de la batalla, se abrió paso para alcanzar y prestarle auxilio médico a un compañero que se encontraba herido. Daniel, tuvo una larga vida, enfrentó y superó muchas cosas como la mayoría de nosotros, pero hace unos días, contrajo la enfermedad conocida como Covid-19.

Por otra parte, está su esposa, Valerie Zane, de 91 años, quien siempre amó con una gran devoción a su esposo, así como él hacía con ella. Valeria adoraba el diseño de modas, por lo que siempre buscaba lucir elegante y hermosa, algo que enamoraba cada día a Daniel. Ambos se conocieron cuando navegaban por separado con sus amigos. A partir de allí y tres años después se casaron.

Pasaron los años y ese amor cada vez se hizo más fuerte, sin embargo, no lo fue la salud de Valerie quien enfermó de Parkinson y ya en su vejez de demencia. Ambos ya no vivían en su casa de siempre, sino que habían sido internados en una casa de ancianos. Claro que mientras que Daniel tenía una unidad de vivienda independiente, Valerie estaba en una unidad de cuidados especiales pues requería mucho más apoyo.

Daniel, a pesar de todo, cada día arrastraba su silla de ruedas y se aseguraba de que Valerie siguiera vistiendo elegante ya que no podía hacerlo por ella misma. Todo parecía normal, pero el 15 de abril su esposa Valerie decidió que era tiempo de partir de este mundo. Luego de eso, y tan solo dos días más tarde, Daniel decidió acompañarla. Al momento nadie comprendía lo que había ocurrido. Pues bien, resulta que Daniel había contraído la enfermedad del Coronavirus, jamás le realizaron la prueba, pero murió cuando esta enfermedad le generó complicaciones.

¿Casualidad? La verdad es que las casualidades no existen, cada cosa tiene su razón de ser, y aunque la ciencia pueda explicarlo, no cabe duda que a los ojos de todos, este suceso solo muestra un acto romántico que merece ser poetizado y recordado por mucho tiempo. Paz y eterna dicha a sus almas para que sigan amándose en la eternidad.

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