septiembre 28, 2020

Los perros pasan por la fase adolescente cuando llegan a la pubertad

La pubertad parece no perdonar a nadie, incluso a los perros. Un estudio reciente realizado por la Universidad del Reino Unido estableció que los perros viven esa fase adolecente que tantas canas nos sacan cuando la vemos en nuestros hijos.

Los perros también sufren la crisis de los adolescentes

Durante nuestro desarrollo pasamos por diversas etapas cambiantes que afectan nuestro cuerpo y nuestra psiquis. A uno de estos periodos lo conocemos como la pubertad. En esta etapa de la vida alcanzamos la fase de adolecente en donde queremos explorar nuestros cuerpos, revelarnos contra lo que nos pueda oprimir y es la etapa que nos induce a querer tomar decisiones por nuestra cuenta sin medir consecuencias sino que todo quede establecido bajo nuestros propios criterios.

Realmente hablar de la adolescencia es agotador, y esto es algo que piensan mucho más los padres que lidian con sus hijos en este punto. Pero, ¿sabías que tus mascotas también sufren este mal? Así es, y es que un estudio realizado por un grupo de universidades del Reino Unido sugiere que los perros actúan de manera similar a los humanos cuando llegan a la pubertad.

Este grupo de universidades está constituido por la universidad de Nottingham, Newcastle y Edimburgo. Ellos observaron a 69 perros durante su tiempo de pre adolescencia, es decir a los cinco meses de edad y mucho antes. Y posteriormente los estudiaron a partir de los 8 meses que se considera que es la etapa de pubertad de los perros.

Y aunque en definitiva no encontraron a ninguno fumando, bebiendo, o maldiciendo a sus dueños, así como tampoco los  encontraron con vestimentas rebeldes ni hablando de quererse escapar de casa, si descubrieron que la gran mayoría podían ignorar las demandas de sus dueños. Sobre todo eran capaces de rechazar cumplir con aquellas tareas que son más difíciles de enseñar.

Un cuestionario realizado adicionalmente a 285 dueños de perros mostró resultados similares. Los animales que atravesaban la pubertad eran más difíciles de entrenar. Por ejemplo, los perros en la fase de adolescencia tardaron más en responder al comando de “sentarse”, incluso si sabían ya cómo hacerlo.

Lo curioso es que este comportamiento era exclusivo para con sus dueños, pues con los extraños eran mucho más amigables y cumplidos. Esto denota más ese parecido con los jóvenes que buscan ser rebeldes solo con sus padres.

La buena noticia es que esto es solo el resultado del paso por la pubertad pero el perro vuelve a la normalidad una vez que todo esto ha pasado. Por tanto lo que se invita es a la paciencia, pues son males naturales por los que pasamos mientras nos desarrollamos.

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