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Las razones por las que amamos tanto a nuestras mascotas

Las razones por las que amamos tanto a nuestras mascotas

El vínculo que tenemos con nuestras mascotas es verdadero y profundo. Y es que los seres humanos reconocemos en las mascotas un afecto consistente e incondicional, que a veces es difícil de encontrar en otras personas.

Pero ¿qué nos impulsa a amar tanto a los animales? Según el psiquiatra Sigmund Freud, podemos entender por qué amamos tanto a estos seres cuando entendemos que los sentimientos que tienen por nosotros son puros, sin ambivalencia.

Esto quiere decir que la relación con nuestras mascotas está libre de las expectativas de nuestra sociedad. También los animales nos ilustran en una mejor medida el sentido de lealtad, pues no actúan ni por venganza ni con maldad.

Las mascotas más comunes, los perros y los gatos, en promedio viven 12 años, cuando tienen el privilegio de vivir una vida larga. Cuando parten, dejan un dolor profundo en nuestros corazones.

Probablemente hayas encontrado a alguien con poca empatía que, ante la pérdida de tu querida mascota, te haya dicho “solo era un perro” o “solo era un gato”. Lo que esa persona no entiende es que está desvalorizando a tu mejor amigo.

Perder a un mejor amigo es uno de los dolores más profundos para el corazón. No todo mundo puede entender que un animal sea el mejor amigo del hombre. Pero no es nada nuevo, los seres humanos tenemos la capacidad de amar a los animales tanto como a los humanos.

Si te encuentras con una persona que te dice por qué lloras por la mascota que perdiste, por qué guardas duelo, puedes ilustrarle mejor acerca de cómo te sientes haciendo la siguiente pregunta: “¿Cómo te sentirías si muriera tu mejor amigo?”.

La amistad verdadera es el concepto más fácil para comprender el vínculo entre un animal y un humano.

Los animales, según varios estudios, son terapéuticos para las personas. Las mascotas tienen la capacidad de liberar en nuestro cerebro las sustancias relacionadas con la felicidad, lo que significa que nos sentimos más fuertes para afrontar la adversidad en su compañía.

Seguramente lo habrás experimentado. Llegas cansado de un día difícil, te sientes defraudado por las personas. Y allí en casa te espera una curiosa colita que se mueve inquietamente con alegría de que simplemente existas. ¡Es maravilloso! Te cambia el día.

Todo dueño de mascota puede confirmar estos estudios que dicen que las mascotas nos hacen más felices y nos ayudan a sanar física y emocionalmente.

Por último, no hay que olvidar que los seres humanos necesitamos expresar amor. Los animales vienen a ser para nosotros un lugar seguro para amar y demostrar afecto.

Pero el objetivo final no es que solo ames a tu mascota, sino que te sirva como un punto de partida para aprender a amar al prójimo. Sé compresivo y paciente con los de tu misma especie. Tal vez los humanos no sean tan leales como los perros, pero finalmente son tus hermanos.