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La honestidad es el más lindo de los regalos que se puede hacer a los amigos

La honestidad es el más lindo de los regalos que se puede hacer a los amigos

Las personas honestas, genuinas y empáticas, pueden traer un montón de felicidad a los amigos desde la coherencia. Por lo general, las personas honestas lo son primero consigo mismas, por lo tanto, tienen pensamientos y sentimientos claros.

A la vida le hace falta un poco de honestidad, sobre todo ahora que se construyen tantas realidades alternas. Lo que muchos no valoran es que la coherencia puede traer mucha felicidad.

Tener claridad nos ofrece una guía en la vida. Por eso es hermoso tener amigos honestos que nos aterricen de vez en cuando.

La honestidad es siempre franca y tiene un efecto secundario en aquellos que no están acostumbrados a un lenguaje sin disimular y un corazón que odia la mentira.

La honestidad puede ser como una lámpara que se enciende en nuestro camino y alumbra las cosas que pensábamos que eran buenas y provechosas y resultan ser adversas. Cuando a nosotros mismos nos falta este autoconocimientos, ¡qué bueno es contar con un amigo honesto que nos diga la verdad!

Pues en efecto, la honestidad es autoconocimiento. Como antes decíamos, la persona que es honesta tiene su mente y su corazón en línea, completamente esclarecidos.

Si bien en estos días se golpea mucho la honestidad porque cualquier comentario puede sonar hiriente, los verdaderos amigos saben cómo hablarnos y decirnos la verdad.

Los amigos, los de verdad, tienen criterio y un buen consejo para las situaciones más confusas de la vida. A veces, nuestra mente y nuestro corazón no están en línea y tomar decisiones no es fácil. En tales situaciones, tener un amigo honesto vale más que 10 complacientes.

No siempre necesitas a alguien que te dé la razón en todo lo que pienses y digas. Un poco de oposición en tu círculo de amistades es valioso. Y muchas veces te sucederá que un amigo puede hacerte cambiar de parecer, ante algo que considerabas que era una idea firme en ti. No tiene por qué ser malo, pues los amigos no solo nos enriquecen en afectos, sino también en ideas.

Rodéate de amigos que te hagan pensar, que te reten y que te hagan replantearte una situación desde la honestidad.

En conclusión, no necesitas que te complazcan, necesitas honestidad. Ábrele más espacio a la honestidad en tu vida, permite que tus amigos te hablen con la verdad, desarrolla tolerancia a las ideas que son diferente a las tuyas para replantearte por qué crees lo que crees.

Y si algo que tu amigo te dice no te gusta, piensa por qué no te gusta. Los amigos honestos pueden ayudarte a autoconocerte más de lo que crees. Por tanto, de ahora en adelante ¡celebra la honestidad! Está escasa en estos días.