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La envidia no siempre es material, hay gente a la que simplemente le molesta tu felicidad

envidia

En cierta oportunidad mi círculo de amigos más cercanos me informó que una compañera de clases sentía envidia de mi persona. Al principio no di crédito a la declaración. ¿De mí? ¿Por qué alguien sentiría envidia de mí?

Con el tiempo comprendí que las personas no solo envidian los bienes materiales. La gente puede sentir celos de tu personalidad, de tu carisma, de tu energía, de tu determinación y esfuerzo.

La envidia es un sentimiento muy pesado que somete a la persona que lo siente a no avanzar en su propia vida.

Si bien muchas personas se regodean de tener a su alrededor otras personas que les envidian y hacen afirmaciones como “tu envidia me fortalece”, lo cierto es que quien comprende lo terrible que es la vida de quien siente envidia, logra experimentar compasión.

Ahora bien, sentir compasión no significa que debamos permanecer sosteniendo estas relaciones. Porque la envidia daña tanto al que la siente como a la persona hacia la que va dirigida.

Hay que mantener la distancia con los envidiosos, porque aunque tengamos la mejor actitud, tarde o temprano terminan empañando la felicidad de alguna manera.

Y como decíamos al principio, la envidia a veces puede parecernos incomprensible. Una persona envidia de ti lo que no posee. Aunque mayormente relacionamos el sentimiento de envidia con los bienes materiales o la apariencia, lo cierto es que hay personas que simplemente les puede molestar tu buena actitud ante la vida.

Detectar a un envidioso es muy fácil. Aquí algunas señales:

  • Siempre encuentra un punto negativo en tu argumento.
  • Parece estar especialmente interesado en mantenerse cerca de ti, aunque cuando lo está, sientes que no lo disfruta tanto.
  • Demuestra un interés excesivo en tus asuntos.
  • A menudo hace preguntas insistentes para sacarte información.
  • Imita lo que haces (muchas veces sin éxito).
  • Aprovecha cualquier oportunidad para burlarse de ti, y no como lo harían tus amigos, sino de forma maliciosa.
  • Si puede hacerte un favor, no lo hará.
  • Siempre sentirá que estás en deuda y que debes hacerle los favores que te pida porque eres mejor en algo, tienes más recurso o tienes las herramientas.
  • Considera que tu éxito solo depende de tu “privilegio”.
  • Se victimiza ante ti.
  • Le notas especialmente irritable en los momentos en los que te sientes más feliz.

Si coincides en tu vida con una persona envidiosa, en primer lugar procura sentir compasión y no respondas con soberbia. En segundo lugar, conserva la distancia, dale el beneficio de tu ausencia para que pueda tratar sus asuntos.