julio 7, 2020

La energía de las personas es más poderosa que sus palabras. ¡Mira con quién caminas!

No te equivoques al pensar que todo ese asunto de las energías no existe. Pues sin duda, están allí y nos rodean las 24 horas del día. Todos estamos cargados de energía y esta energía es irradiada hacia el exterior de nosotros como si fuésemos un bombillo que intenta iluminar cierto radio de espacio. Ten cuidado de quien tienes a tu alrededor pues la energía que te esté irradiando podría no ser la adecuada para ti.

Cada persona vibra con una energía diferente

Imaginémonos efectivamente como una bombilla encendida. Ahora si te fijas en las bombillas comunes verás que estas alumbran cierto espacio dependiendo de la intensidad y el posicionamiento de ellas. Mientras más alta se encuentre, y más fuerza tenga, más espacio de luz cubrirá. Cuando tú caminas en la calle, eres como una bombilla que va alumbrando todo a tu paso. ¿Pero qué tipo de luz irradias? La luz puede considerarse como energía lumínica, en tu caso sería solo energía. Tu tipo de luz o de energía es la que va a cubrir el espacio por donde pases, lo que significa que si pasas cerca de una persona o una persona pasa cerca de donde tú estás, tu luz o tu energía, va a alumbrarle.

Ahora bien, ¿Cómo es esta luz o energía? Puede ser positiva o negativa, y es que nuestra energía se mide en nuestro estado de ánimo, nuestras emociones y sentimiento, por lo que sí un día estás muy sonriente, seguramente irradiarás felicidad lo que puede llevar al contagio masivo y causar felicidad a quienes te rodeen. Pero, ¿y si estás triste o enojado?

Si lo que alumbra tu vida es una energía negativa producto del enojo, la ira, la rabia o la depresión y la tristeza, puede que esto te lleva a mostrarte ante todos con una luz muy tenue y lúgubre, lo que conducirá a que muchos se quieran alejar de ti o peor aún, podrías contagiarles tu depresión.

Y como sabrás, esto es reciproco. Es decir, así como tú irradias energía y esta irradia a quienes te rodean. Así la energía de los demás intenta irradiarse a ti cuando los tienes cerca. ¿Qué implica esto? Simple, que si las persona que te rodean son tóxicas, egoístas, vanidosas, interesadas, depresivas, amargadas o mentirosas, todo esto se te puede contagiar haciendo tu vida bastante miserable.

Es por esta razón que tienes que tener cuidado de quienes son las personas que permites que se acerquen a ti porque no siempre vendrán con las intenciones que dicen tener. ¿Has escuchado eso de que las palabras se las lleva el viento? Esto tiene mucha verdad, pues las personas comúnmente mienten, y lo hacen para todo, incluso hasta para conseguir algo bueno.

Las personas usan sus palabras para mentir sobre aspectos básicos de su vida para encajar mejor y parecer agradables, sobretodo sí necesitan ser aceptados. Y quienes no mienten del todo, exageran opacando o aumentando aspectos relevantes. Tú no te das cuenta de la verdad hasta que es demasiado tarde. Existen de hecho, quienes se casan con alguien y no es sino hasta tiempo después que no se dan cuenta de que la persona que conocieron no era la misma con la que ahora conviven y la relación se vuelve un desastre.

Así de insignificantes son las palabras. Pero la energía es otra cosa. Una persona con una buena energía te transmitirá paz, felicidad, alegría y otras cosas muy positivas sin que tenga que hacer o decir nada. Así que abre tus sentidos y comienza a sentir la energía de la gente más que a escuchar sus palabras.

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