octubre 21, 2020

La ciencia simple detrás del por qué funcionan los tapabocas

Antes de siquiera pensar en una vacuna la única respuesta es el aislamiento preventivo, el distanciamiento global y el uso de las mascarillas o tapabocas. Pero, ¿Qué tan eficaces son en realidad estas mascarillas? Aquí te lo decimos.

A las fecha ya son más de 23 millones de personas quienes se han contagiado de Covid-19 en todo el mundo. Con respecto al número de muertos, la cifra ha logrado alcanzar los 800 mil. La proximidad de una vacuna sigue siendo una incógnita a pesar de las noticas que han dado los medios y la OMS sigue advirtiéndonos de una segunda oleada para el último trimestre del año.

El mundo se ha mantenido en luto y como mucho temor y es por eso que ahora vemos las calles vacías o al menos no como eran antes de la llegada de este virus. Las personas han buscado el distanciamiento social, algunas por obligación y otras por decisión propia, y muchas más siguen buscando permanecer en sus casas por miedo a contagiarse.

Sin embargo, en algún momento hay que salir, y esto significa estar cerca de otras personas, pues bien para esto es que existen las mascarillas. Y es que los diversos Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) continúan recomendando encarecidamente el uso de tapabocas para prevenir la transmisión del Covid-19.

Pero ¿en verdad son tan seguras? En julio de este año el Director de los CDC, Dr. Robert Redfield, dijo que estas cubiertas de tela eran el arma más poderosa que teníamos para evitar la enfermedad pero muchos lo tomaron con mucho escepticismo. Entonces, ¿Qué hay de cierto en esto?

Pues bien, se cree que la transmisión del Covid-19 ocurre a través de gotas respiratorias extremadamente pequeñas que se liberan cuando las personas hablan o estornudan, así lo dio a conocer el Dr. MeiLan Han, profesor de medicina en la división de cuidados intensivos y pulmonares de la Universidad de Michigan. Si estas gotas caen en la boca o la nariz de las personas cercanas, o se inhalan en los pulmones, una persona puede contraer el virus de manera instantánea.

Por tanto, las mascarillas o tapabocas lo que hacen para evitar esto es crear una barrera física que atrapa estas gotas y evita que se propaguen tan lejos en el aire circundante como lo harían normalmente. Sin embargo, diversos estudios han demostrado que estas personas a pesar de tener mascarillas aún pueden propagar el virus de otras maneras.

En conclusión, el uso de cubiertas faciales solo puede ayudar a limitar la propagación de la enfermedad pero no a evitarla por completo, por lo que se deja en claro que no existe una única arma infalible. Se deben aplicar todas las distintas armas que son, el distanciamiento social, el encierro, lavarse las manos constantemente y evitar tocar superficies en la calle y finalmente continuar con el uso del tapabocas.

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