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“Jóvenes, mírense menos al espejo. El gran pánico no son las arrugas”, advierte Marieta Severo

Marieta Severo

Marieta Severo es una actriz brasileña que nos ha dejado una maravillosa reflexión acerca del miedo a la vejez y la vanidad de nuestra generación. Según ella, es alarmante cómo nos preocupamos tanto por cómo nos vemos y tan poco por cómo está nuestra mente y corazón.

Para nadie es un secreto que las redes sociales nos han vuelto más vanidosos. Ahora nos preocupamos más por cómo nos vemos que por cómo nos sentimos, por qué piensa la gente de nosotros que por nuestras capacidades intelectuales y emocionales.

Y ante la vanidad, el miedo más terrible que padecemos es el miedo a envejecer. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el rechazo al envejecimiento es un problema real y cada vez creamos espacios menos accesibles para las personas de tercera edad.

¡Queremos negar a toda costa que para allá vamos! Y la forma más fácil de hacerlo es distanciándonos de los ancianos.

Esta actriz de 75 años opinó al respecto con una sabia reflexión en una entrevista. Dijo que el gran pánico no son las arrugas, porque puede que te arrugues por completo, lo que realmente cuenta son las neuronas trabajando.

Nuestras jóvenes se preocupan demasiado por cómo se ven, pero no están cuidando su salud mental que es lo que puede pasar la peor factura cuando llegue la tercera edad.

De nada vale tener una figura de encanto la mayor parte de tu vida si llegados los 60 tienes un deterioro neuronal considerable y otras enfermedades que no te permite disfrutar la vida.

El problema es que vivimos como si nunca fuéramos a envejecer. Marieta dijo en la entrevista con Marie Claire que a los 20, 30 o incluso 40 años no pensaba en las arrugas ni en la vejez, y que se da cuenta de que los jóvenes sienten la necesidad de aplicarse bótox incluso antes de que aparezcan las arrugas, como una forma de prevención.

Para la actriz, este comportamiento es sumamente cruel, y pide a las jóvenes pasar menos tiempo frente al espejo. En su lugar, considera que trabajar en la salud física y mental es mayor prioridad, pues aquí es donde radica el verdadero envejecimiento.

La actriz también habló acerca de que el mundo en el que se están criando nuestros niños es sumamente ilustrado con imágenes de perfección por todas partes. De manera que estos individuos crecen sin saber cómo enfrentar las frustraciones de la vida, sin saber cuál es la realidad, teniendo todos los caminos facilitados, lo que puede impactar directamente en las generaciones futuras.

Toda nuestra generación, según la sabia reflexión de la actriz, desde los niños hasta los más adultos, tiene un valor exagerado de la apariencia. Estamos completamente desconectados de la realidad y conectados a imágenes ilusorias del cuerpo.