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Hay familiares con los que ya no hablo, y no me siento culpable por eso

familia

No es por rencor ni mucho menos por orgullo. Descubrí que ellos están mejor sin mí y yo sin ellos.

Si bien hay un dicho que dice que “la familia son los amigos obligados”, siempre se puede elegir, es lo bonito de la vida. No decidimos en qué familia nacer, pero sí podemos elegir con quién fortalecer los lazos.

Alejarse de algunos familiares de forma saludable no tiene que ver con el orgullo, ni con la arrogancia de sentirse superior. Más bien tiene que ver con prudencia y sabiduría. Porque muchas veces, si queremos ser de verdadera bendición para alguien, el mejor regalo que le podemos dar es nuestra distancia.

Hay personas que, lejos de nosotros se amargan menos, o al menos tienen una razón menos para amargarse. Cuando somos causa de envidia, de chismes y de malos entendidos de forma constante con ese familiar, el mejor regalo que le podemos es hacer es sencillamente alejarnos.

Alejarse también es un acto de amor. A la familia hay que amarla, a tal punto de que si tenemos un familiar con el que discutimos más de lo que compartimos, la mejor forma de amarlos es desde la distancia.

Asimismo, no te sientas culpable si debes alejarte de un familiar que te genera estrés y ansiedad. Porque hay que amarse a uno mismo para poder amar al prójimo.

Si aún estás dispuesto a lidiar con esta persona, al menos tómate el tiempo de sanar, de reforzar tu seguridad y autoestima, y de sentirte más completo. De manera que llegue el punto en que sus comentarios hirientes te resbalen.

Sí, a veces, dejar de hablar con algunos familiares es lo mejor que puedes hacer. Al menos temporalmente. Hay personas que no logran sanar las heridas de la infancia porque siguen escuchando las mismas palabras que les destrozaron una y otra vez en casa.

Distanciarse es prudente, sabio y amoroso para con  todos en muchos casos. Además recuerda que nadie, absolutamente nadie, está solo en el mundo. Siempre encontrarás amigos en el camino que son como una nueva familia.

“Hay amigos que valen más que un hermano”. Proverbios 18:24.

Si te alejas de un familiar, hazlo por las razones correctas. No lo hagas por odio ni por resentimiento. Tampoco por orgullo o porque te creas mejor que esa persona. Porque bueno solo hay uno, Dios. Todos los demás, tenemos defectos.

Si te alejas, que sea por amor. En principio, por amor a ti mismo y luego por amor a esa persona. Porque como dijo Jesús, no tiene mucha gracia amar a nuestros amigos y a las personas que nos tratan bien, tiene mayor mérito el amar a nuestros enemigos.

Procura ese camino de amor para ti y para los tuyos. Porque si siembras amor, cosecharás tú y tus generaciones los frutos de una vida completamente plena.