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Hay amores que duran por siempre, aunque terminan

Hay amores que duran por siempre, aunque terminan.

Hay amores que duran por siempre, aunque terminan. Y con esto no nos referimos a anclarnos para siempre a los amores del pasado sin dejar sanar las heridas. No, nos referimos a esos amores que se transforman.

El amor se transforma. Es un hecho. Hay personas que como pareja se han amado profundamente, pero el ciclo de la relación, por una u otra razón, llega a su fin. Entonces, con el tiempo adecuado para sanar las heridas, puede surgir una preciosa amistad.

Es algo bastante inusual, pero en el desierto también florecen las flores. Es decir, del dolor que deja una separación puede surgir algo lindo.

Y es que si amaste verdaderamente a una persona, fue importante para ti y no terminaron en malos términos ¿por qué odiarla?

Dicen que del amor al odio hay un paso, y definitivamente la mayoría de las parejas, cuando se separan, terminan odiándose. Hay que tener un corazón muy sano para aprender a querer de otra manera.

Es desafiante, pero si ambas personas están dispuestas, pueden quererse de otra manera. Sin embargo, tal y como el amor entre pareja es de dos, las amistades también necesitan ser bidireccionales.

Es decir, no basta con que tú tengas la intención de seguir queriendo a esa persona para siempre, si la otra persona no sana, mantenerla en tu vida puede generar una relación tóxica.

Así que estos amores que duran por siempre, aun cuando terminan, son mutuos. No basta con que uno solo lo intente.

Los dos deben sentir en su corazón tal aprecio por el otro, que quieren permanecer en la vida del otro, aunque sea como amigos.

Y si no eres de los que puede sostener una relación de amistad con alguien que ha sido tu pareja, pero sientes que hay mucho amor en tu corazón todavía por esa persona, aún hay formas de amarle.

Envíale bendiciones y buenos deseos cada vez que pienses en él o ella. No sabes cuántas personas maldicen a sus ex y retienen heridas; básicamente cultivan mucho odio hacia sus ex parejas. Tú en su lugar, con un corazón lleno de solo amor, bendícele.

Y cuando hables de esa persona, como un acto de amor, no hables palabras amargas ni te concentres en decir solo lo malo, recordando sus defectos. Mejor cuéntale a otros la maravillosa persona que tuviste la oportunidad de conocer.

No te amargues, ama. El amor puede durar para siempre si así lo queremos, ya sea que la persona permanezca o no como amigo en nuestras vidas. Si tu ex pareja no te traicionó ni lastimó tu corazón de alguna otra manera, no tienes por qué dejar de quererle.

Permite que el amor se transforme en tu corazón con el paso del tiempo y siempre envíale bendiciones a esa persona.