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¡»Hacer» un hijo es la parte fácil, lo difícil es ser un verdadero padre!

¡"Hacer" un hijo es la parte fácil, lo difícil es ser un verdadero padre!

Todo padre se enfrenta al desafío de dar amor genuino a sus hijos para que el día de mañana le digan con el corazón en la mano “gracias papá”.

Todavía hay muchos padres que se eximen de la responsabilidad de ser verdaderos padres y lo peor es que la sociedad lo permite.

No eres un verdadero padre si…

  • Tienen que fijarte una cuota de manutención, porque por ti mismo no tienes intención de cubrir las necesidades de tu hijo.
  • Te tienen que recordar las cosas que tu hijo necesita, no una, sino muchas veces.
  • Te olvidas del cumpleaños y otros eventos importantes de tu hijo, demostrando de esa manera que no es prioridad en tu mente.
  • Tu “tiempo de calidad” con tu hijo se reduce al tiempo que te sobre cuando todos tus otros planes se caen.
  • No has conectado emocionalmente con tu hijo porque solo sabes darle regaños, regalos o silencio.
  • Crees que lo único que tu hijo necesita para crecer saludable es dinero.
  • No te has esforzado ni un poco por ser una mejor persona, abandonar viejos hábitos y ser para tu hijo un verdadero ejemplo a seguir.
  • Es más fácil para ti ponerle a tu hijo un juego o un vídeo en tu teléfono inteligente que sostener una conversación con él.
  • Te ofendes cuando te piden algo más de lo que tu hijo suele requerir, porque para ti el dinero es más importante.

La lista podría continuar, y tú, querido lector, podrías agregar cuantos ítems quieras. El punto es que nuestra generación, ahora más que nunca, necesita verdaderos padres.

Si bien muchas madres se sienten orgullosas de haber sido madre y padre a la vez, haciendo una labor feroz y admirable, ¡el rol del padre es irremplazable!

El padre da seguridad, dirección e identidad. Algunos de los principios que acompañarán al niño toda la vida los aprenden de un padre.

Muchas veces, el rol paternal no lo interpretan necesariamente los padres biológicos; un padrastro, un abuelo, un tío o incluso un amigo de la familia pueden ser esa figura paterna para un niño o niña. Lo cierto es, que la sabiduría y el afecto que desprende la figura paternal es muy importante en la crianza.

Si eres madre soltera, intenta que tu hijo tenga, desde algún lugar, una figura paterna en su vida. Y si eres padre pero hasta ahora no has sabido asumir este rol con asertividad, es importante que hagas cambios definitivos cuanto antes.

Muchos padres, deciden buscar a sus hijos en la adolescencia para darles afecto y cuidado. Les tenemos una noticia ¡ya es demasiado tarde! El vínculo afectivo, el respeto y la honra hacia el padre o la madre se generan en los primeros años de vida.

Por tanto, no importa qué tanto quieras amar a tu hijo una vez que ya ha crecido, difícilmente, por no decir casi imposible, encontrarás una respuesta de afecto de parte de tu hijo.

Es por eso que “hacer” un hijo es fácil, pero ser un verdadero padre ¡es la responsabilidad más grande e importante de la vida para cualquier humano!