octubre 21, 2020

Estudio revela que el sobrepeso está relacionado con el desarrollo de enfermedades cerebrales

Una investigación relacionada con la obesidad y la disfunción cerebral analizó más de 35.000 escaneos de neuroimágenes funcionales utilizando tomografía computarizada por emisión de fotón único (SPECT) de más de diecisiete mil personas con el propósito de medir el flujo sanguíneo y la actividad cerebral.

El bajo flujo sanguíneo cerebral es uno de los principales indicadores de riesgo de desarrollo de enfermedades como el Alzheimer. También se relaciona con otras condiciones como depresión, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, las lesiones cerebrales traumáticas, las adicciones, el suicidio, entre otros.

Los resultados de la investigación revelaron que el sobrepeso y la obesidad tienen un efecto sobre la función cerebral. Y en ese sentido aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades como el Alzheimer y otras enfermedades psiquiátricas y cognitivas. De acuerdo con lo que encontró el equipo dirigido por el doctor Daniel G. Amen, fundador de Amen Clinics, una de las principales clínicas de salud mental de Estados Unidos, la obesidad reduce de forma progresiva el flujo sanguíneo en casi todas las regiones del cerebro.

Estos patrones se observaron mientras los pacientes permanecían en reposo y realizaban tareas de concentración. Los especialistas detectaron que las personas con sobrepesos son más propensas a desarrollar Alzheimer, entre todas las enfermedades cerebrales.

El doctor George Perry, editor del Journal of Alzheimer’s Disease y titular de la Cátedra Universitaria en Neurobiología de la Universidad de Texas en San Antonio, declaró:

“Aceptar que la enfermedad de Alzheimer es una enfermedad del estilo de vida, poco diferente de otras enfermedades relacionadas con la edad… es el avance más importante de la década. El doctor Amen y sus colaboradores proporcionan pruebas convincentes de que la obesidad altera el flujo de sangre al cerebro reduciéndolo y promoviendo el Alzheimer. Este es un gran avance porque demuestra directamente cómo el cerebro responde a nuestro cuerpo”.

El estudio concluye en que se deben desarrollar protocolos que mejoren la función cerebral abordando el problema del sobrepeso en la población. La obesidad también ha sido calificada como una enfermedad que trae otras complicaciones como la diabetes o la hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Y actualmente, la OMS ha declarado que la obesidad es un factor de riesgo para los pacientes infectados con COVID-19.

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