mayo 27, 2020

El padre de una novia muere el día de su boda: “Justo cuando dije ‘Sí’, sentí que el espíritu de papá se iba”.

El sueño de Natalie Hoskinson es que su papá estuviera con ella el día de su boda, por eso cuando se enteró que su padre de 73 años estaba en una grave condición tomó la decisión de adelantar su boda. La novia de 37 años de Kewarra Beach, Queensland, Australia, le dijo a The Sun:

“Un jueves, mi madre, Stase, llamó. Para mi horror, aprendí que lo que pensábamos que era dolor en los músculos de la espalda de papá por trabajar demasiado duro era en realidad el crecimiento de un tumor pulmonar”.

El padre de Natalie, David, fue durante toda su vida un padre ejemplar que la respaldó en todo incondicionalmente. Según ella, la animaba en todo, así que cuando Tim le propuso matrimonio, ella estaba ansiosa de que su padre creara un discurso realmente emotivo para su boda.

La pareja estaba comprometida, pero aún no habían fijado la fecha de la boda. Entonces llegaron las malas noticias. Al principio, Natalie no estaba preocupada, ya que su padre ya había vivido 13 años más de lo que los médicos predijeron después de que le diagnosticaron cáncer a la edad de 60 años.

“Había luchado contra el cáncer de intestino, garganta, pulmón y colon. Había pasado de un musculoso hombre a 60 kg y de regreso, visitando el gimnasio todos los días” comparte la novia.

Natalie y su hermana Selina siempre percibieron a su padre como un hombre invencible, sin embargo, esta era su última batalla. David insistió en asistir a la boda, aunque los médicos advirtieron que su dificultad respiratoria podría empeorar.

La familia tenía la esperanza de que David se recuperara una vez más, como siempre lo había hecho. Sin embargo, los dolores que experimentaba eran terribles. David intentaba hablar, pero su familia no podía entender nada de lo que intentaba decir. Natalie explica:

“Le dimos morfina y se durmió. Al día siguiente, Jude, la enfermera de papá durante 13 años, vino a vernos. “Lo siento, él nunca más se despertará”, dijo en voz baja. “Él puede oírte, pero este es el final para él”.

“Justo cuando dije ‘sí’, sentí que el espíritu de papá se iba. Como siempre, había estado allí conmigo hasta el final”.

Natalie tuvo que aceptar que era el final para su padre, así que decidió que tenía que adelantar su boda para que su padre formara parte de ese momento tan especial. Fue así como ella y Tim celebraron su boda en el hospital.

“Tim estuvo de acuerdo, así que le envié un mensaje de texto a mi mejor amigo Todd, ordenado como ministro, que vivía a tres horas de vuelo. ¿Puedes casarnos mañana? Pregunté entre lágrimas. Afortunadamente, ya habíamos completado todo el papeleo”.

Según cuenta Natalie, a pesar de que la boda se celebró en el hospital, el día fue espléndido. Su madre la acompañó por el pasillo del hospital sobre una alfombra roja ladeada por enfermeras, que llegaba hasta la habitación donde yacía el padre. “’Mira, papá, tu pequeña es una novia’, le susurré, dándole un abrazo”, dice la novia.

David, el padre, dejó escapar un pequeño suspiro de felicidad ante los novios y se despidió de este mundo. Ahora, por triste que parezca, el aniversario de bodas de Natalie y Tim será la conmemoración de la muerte del padre de la novia, pero también recordará con dulzura, que su papá resistió todo lo que pudo para estar con ella ese día.

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