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El elefante que perdió su anillo de bodas: una historia para reflexionar

El elefante que perdió su anillo de bodas: una historia para reflexionar

A continuación, la historia del elefante que perdió su anillo de bodas, una historia muy antigua que ha pasado de generación en generación y que promueve una reflexión importante.

En una jungla muy lejana, vivía un joven y hermoso elefante que estaba en edad para encontrar una pareja con quien casarse. Sin embargo, todavía no había encontrado una compañera que tocara su corazón.

Estaba muy indeciso, hasta que una tarde una manada de elefantes se acercó a su casa. Entre los elefantes, había una hembra muy hermosa que de inmediato cruzó miradas con él.

La nueva manada se unió a la suya, así que él aprovechó la oportunidad para acercarse ella. Comenzaron a conversar y poco a poco fueron descubriendo que tenían mucho en común. No pasó mucho tiempo y ya estaban completamente enamorados. Pasados unos meses, dieron a las familias la maravillosa noticia: contraerían nupcias.

Las familias estaban felices con la noticia, sobre todo porque desde ya hacía algún tiempo no celebraban una boda. Comenzaron los preparativos, y las elefantas más experimentadas se encargaron de la organización de la ceremonia, mientras que los elefantes machos se encargaron de construir el gran salón.

El evento sería hermoso y todos los pormenores estaban siendo cubiertos. Ya se acercaba la ansiada fecha, así que el elefante le encomendó la fabricación de las argollas a un cercano amigo que era un joyero sin igual.

Cuando le anunciaron que los anillos estaban listos, no perdió tiempo y salió corriendo a buscarlos. ¡El resultado final era precioso! Metió las argollas en un pequeño baúl y se dispuso a regresar a casa.

Pero en el camino recordó junto al riachuelo que había olvidado el traje. El elefante se puso muy nervioso, pues faltaba poco para boda, y en su ansiedad se distrajo, se tropezó con una gran roca y cayó al arrollo.

Todo sucedió tan rápido que al levantarse, se dio cuenta de que había perdido los anillos. El elefante se desesperó, empezó a buscar los anillos por todos lados, siguió el curso del río para ver si los encontraba, pero no pudo. Los anillos eran demasiado pequeños y mientras más los buscaba, más se desesperaba.

Hasta que un búho, que había observado la escena desde la distancia, se acercó y le dijo “Cálmate”. Pero el búho no entendía su desesperación, no había tiempo para mandar a hacer más argollas ¡faltaba un día para la boda más esperada de la manada!

Entonces el búho le volvió a decir: “Escúchame, cálmate. Todo se resolverá. Sé de lo que estoy hablando».

El búho, que era reconocido por todos los animales de la jungla como el más sabio, inspiró confianza en el elefante y entonces decidió escucharlo.

No mucho tiempo después el nivel del agua bajó al máximo y los anillos de boda fueron claramente visibles para el elefante, quien los rescató.

Este momento de dificultad le enseñó una gran lección de vida al joven elefante. La desesperación no lo ayudó a resolver nada, sino que más bien complicó la situación.

Ningún problema se resuelve con desesperación. Es mejor permanecer tranquilos y esperar el momento adecuado para actuar o todas las búsquedas serán en vano.