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¡El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional!

¡El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional!

Esta frase es más que una cita de autoayuda. Cuando una situación dolorosa llega a nuestras vidas, es válido sufrir por un tiempo determinado, padecer la herida. Pero llega un momento en el que debemos reaccionar, prolongar el sufrimiento puede ser muy dañino.

Las personas que se entregan al sufrimiento o a la victimización a menudo no se dan cuenta y cuando se les dice que ya es momento de levantarse, sacudirse y seguir adelante, piensan que es un consejo falto de empatía y que las cosas no son tan fáciles como se dicen.

Sin embargo, dejar de sufrir es una decisión, así de simple. Un día te despiertas y eres consciente de que todavía sientes dolor, todavía hay una herida, sin embargo, no estás dispuesto a sufrir más por eso, estás dispuesto a dejarlo ir.

Cuanto más afirmes el sufrimiento en ti, más poder tendrá sobre tu vida. Las heridas echan raíces en el corazón si no se aprende a soltar y si no nos disponemos a sanar.

Muchas personas le hacen altares a las heridas en el corazón sin darse cuenta. A diario, vuelven con sus pensamientos a ese momento, a ese lugar y con esa persona que les generó la herida solo para reavivar el dolor.

Hay un proverbio que dice:

“Dedicarle canciones al corazón afligido es como echarle vinagre a una herida o como andar desabrigado en un día de frío”.

(Proverbios 25:20)

Hay personas que crean ritos en torno al dolor solo para no dejar secar la herida. Sin darse cuenta, alimentan y perpetúan el sufrimiento ¿por qué?

A veces, es más fácil ser víctima que hacerse responsable y seguir adelante. Hay una tendencia en nosotros a encontrar antagonistas para poder justificar nuestros desaciertos, fracasos, carencias y dolor.

Si bien cuando eres herido eres la víctima, los que se apegan al sufrimiento se convierten en los victimarios de su propia aflicción.

Ya la culpa de tu herida no la tiene quien en un primer momento te hirió, sino tú que te auto flagelas todos los días reavivando el dolor.

Es momento de levantarse. Abandonar el sufrimiento y seguir adelante. Estar bien es una decisión que se toma todos los días, ninguna otra persona puede decidir por ti en ese sentido.

Por tanto, toma decisiones conscientes para la salud de tu corazón. Perdona, sana, ama, practica el auto cuidado y deja que las heridas se cierren.

Vendrán nuevos amores, nuevas oportunidades, nuevas decepciones y nuevos dolores, pero en todo tiempo prioriza mantener tu corazón sano, porque de él mana la vida.

Hoy, date una nueva oportunidad y no sufras más. Del dolor solo deben quedar enseñanzas, no rencores ni resentimientos.