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El árbol de los deseos: la parábola que nos muestra cómo saboteamos nuestra vida

El árbol de los deseos: la parábola que nos muestra cómo saboteamos nuestra vida

La siguiente parábola te enseñará la importancia de creer en ti mismo. Sin saberlo, puede que te hayas saboteado con frecuencia últimamente, así que presta atención a esta enseñanza.

Parábola de árbol de los deseos

Un día, un hombre abrumado por sus problemas caminaba por el bosque. Al cabo de un rato, exhausto, se detuvo a descansar a la sombra de un árbol. No sabía que se trataba de un árbol mágico, que al instante concedía los deseos de quienes se apoyaban en él.

El hombre estaba sediento y añoró beber agua helada. Al instante, un vaso de agua apareció en su mano. No sin asombro, tomó el agua rápidamente. Entonces sintió hambre y empezó a imaginar su platillo favorito cuando al instante apareció justo frente a él.

En ese momento se dio cuenta de que todos sus deseos. Así que esta vez se aventuró a pedir algo más extravagante:

«Si ese es realmente el caso, quiero tener una casa bonita», dijo en voz alta.

Tan pronto como terminó de hablar, la casa de sus sueños apareció justo al frente de él. No daba crédito de lo sucedido, pero notó que la casa era grande, así que pidió sirvientes para mantener su nueva casa.

En efecto, tuvo al instante todo un personal para mantener su hogar en nuevas condiciones. Pero una casa vacía no tiene sentido, así que pensó en que sería buena idea tener una linda esposa, cariñosa e inteligente. Y allí estaba frente a él la mujer de sus sueños.

“Esto no puede estar bien. Nunca he tenido tanta suerte en mi vida. Estas cosas no me pasan a mí”, dijo el hombre que no cabía en sí mismo del asombro.

Tan pronto como terminó de decir esto, la comida, la casa, los sirvientes y la mujer desaparecieron al instante.

En lugar de reflexionar en el poder de sus palabras, el hombre creó conjeturas como las siguientes:

“Claro, solo era cuestión de tiempo para que todo desapareciera. Sabía que algo andaba mal, algo tan increíble como esto no me iba a pasar a mí”. Así que siguió su camino, pensando de nuevo en sus muchos problemas.

Reflexión…

Esta parábola habla acerca de la asombrosa capacidad que tiene el hombre para auto sabotearse. A menudo cuando nos pasan cosas increíbles pensamos que no las merecemos y las desperdiciamos.

Hay quienes incluso no se aventuran a probar cosas nuevas porque de antemano piensan que no son dignos o que fracasarán.

Lo más triste de esta enseñanza es que el hombre se retira del bosque luego de una maravillosa aventura sin darse cuenta que tuvo la oportunidad de tenerlo todo solo si seguía creyendo.

Cuando todo desapareció, no reflexionó acerca de lo que había hecho mal por mérito propio, sino que prefirió victimizarse y sumergirse de nuevo en sus problemas.

Hoy es el día para aprender acerca de nuestra poca fe en nosotros mismos, abandonar viejas prácticas y dejar de victimizarnos.