octubre 24, 2020

Cómo sobrevivir al ataque verbal de alguien

A veces, las palabras duelen más que los puños. Cuando alguien nos alza la voz y nos ataca, la última reacción que queremos ofrecer son las lágrimas o la ira; sin embargo, para las personas sensibles es casi inevitables. No queremos reaccionar de esa manera, queremos ser más fuertes, saber qué responder, saber defendernos si es necesario o pedir disculpas de forma prudente si el error fue nuestro.

Hay personas que pueden ser especialmente groseras, que alzan la voz con facilidad y lanzan ataques como flechas muy bien apuntadas. Esto es especialmente difícil si la persona de la que hablamos es nuestro jefe, pues a menos que estemos dispuestos a dejar el trabajo ese mismo día, tenemos que saber cómo manejar la situación.

Por supuesto, nadie tiene derecho (sin importar qué puesto ocupe) a insultarte y hacerte menos, pero debes saber de forma madura y serena cómo manejar la situación. Aquí tienes algunas cosas que debes considerar respecto a los ataques verbales.

Los ataques verbales son un golpe a la autoestima

Puede que te tome un par de horas corregir el error que cometiste, pero el golpe más fuerte lo recibe tu autoestima, no dejas de repetirte a ti mismo las palabras violentas que fueron dichas sobre ti. No importa qué tan bueno seas en lo que hagas o qué tipo de persona seas, de inmediato te sentirás muy inseguro cuando escuches palabras hirientes.

No aceptes las palabras al pie de la letra

A veces tenemos que soportar el insulto de otro que está teniendo un mal día, pero no por eso debemos aceptar las palabras tal cual las dicen. No importa si tú cometiste un error, nadie tiene derecho a alzarte la voz ni menospreciarte. No permitas que un lenguaje corrosivo corrompa tu sentido de autoestima, acepta el error y la penitencia, pero no dejes que penetren los insultos en tu mente y en tu corazón.

Decide cómo vas a responder

Las palabras dichas con ira dicen mucho más sobre la persona que las habla que sobre la persona a la que se dirigen. Así que si alguien viene a ti con groserías, no respondas igual. No eres responsable de las emociones de la otra persona, solo de las tuyas. Así que si tu jefe, familiar o amigo anda de mal humor, es su problema arreglarlo, tu problema en este caso es saber una respuesta que no le eche más leña al fuego pero que tampoco te deje a su merced.

Cada quien expresa lo que lleva por dentro

Entender que no eres responsable del comportamiento de otras personas es liberador. Tú no hiciste enojar a la otra persona, si se molestó y te insultó es porque eso es lo que hay en su interior. En el momento en que lo comprendas y lo aceptes, nadie volverá a golpear tu autoestima y podrás encontrar una forma más fácil de perdonar a la otra persona.

El enojo de la otra persona pasará, así que procura que sus palabras no tengan ningún efecto duradero en tu autoestima y humor.

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