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Acumulación emocional: ¡Ese sentimiento de que algún día vamos a explotar!

Acumulación emocional: ¡Ese sentimiento de que algún día vamos a explotar!

Es importante compartir nuestros sentimientos antes de que nos asfixien.

Vivimos tan apresurados y estamos llenos de tantas ocupaciones que no nos damos el tiempo para sentir. No tenemos tiempo para estar enojados, tristes o cansados, simplemente hay que seguir adelante.

Que levante la mano quien ahora mismo goza del tiempo suficiente para sí mismo. Si es el caso. ¡Bienaventurado!

La mayoría de personas tienen trabajos, familia y otros compromisos que dejan muy poco tiempo para reflexionar. Y la poca reflexión, eventualmente, puede conducir a un estado de agotamiento mental porque no se aprende lo necesario, no se habla acerca de lo que es importante ni se libera el estrés.

Poco a poco, te vuelves una persona más irritable, sientes que en cualquier momento vas a explotar, que simplemente estás haciendo todo lo posible por contenerte.

Y así, hay personas que pasan años conteniéndose. Sin saber que se están haciendo un daño emocional terrible.

Con esto no alentamos a explotar y acabar con todo. En un momento de enojo, frustración o llanto, una persona puede decir cosas de las cuales se arrepentirá toda su vida.

Lo que es realmente saludable es tratar con cada una de las emociones en la medida que surjan, no postergarlas. Cuando dejas asuntos para después, es casi seguro que no tratarás el tema. En cierto modo lo olvidarás y seguirás con tu vida. Pero el hecho de que lo ignores no significa que se ha ido.

Si eres una persona flemática, que suele aguantar demasiado hasta que explota y habla desmesuradamente, aquí algunos consejos de salud mental:

  • Dedica tiempo para ti mismo. No importa cuántas ocupaciones tengas, ten un tiempo a solas, sin actividades y sin la voz interfiriendo de otras personas.
  • Reflexiona. No abandones el ejercicio de la reflexión. Durante un tiempo sin distracciones reflexiona sobre lo que te molesta, te lastima o lo que puedes cambiar de ti mismo.
  • Habla. No dejes pasar las situaciones que te frustran, enfadan o lastiman. Convérsalas con quien sea pertinente y trata el asunto cara a cara. Si eres de las personas que no les gusta la confrontación, no estás solo, pero aprender a hablar sobre lo que te disgusta puede ser liberador.
  • Desahógate. Aún después de hablar sobre lo que te molesta, busca a alguien que sabes que puede escucharte y cuéntale lo que te hace sentir la situación.
  • Llora. Llorar es una emoción muy genuina y sanadora. Cuando lloras, el cerebro libera algunos químicos que son calmantes, relajantes y que generan una sensación de consuelo. Llorar es bueno, contenerse no.
  • Pide perdón. Si en el proceso te has equivocado, mantén tus deudas saldadas. Pide perdón y libérate de la culpa, la responsabilidad emocional y todo tipo de carga que te impida vivir saludablemente.

Si te estás conteniendo, es porque te has llenado demasiado. Trata cada situación a medida que aparece y nunca tendrás que contenerte.