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7 heridas de la infancia que se manifiestan cuando somos adultos

7 heridas de la infancia que se manifiestan cuando somos adultos

Los niños que experimentan traumas y disfunciones en el hogar, en la vida adulta luchan por aprender límites y comportamientos que muchos parecen dar por sentado.

Cuando los cuidadores de un niño se comportan de manera disfuncional para con él, pueden imitar comportamientos disfuncionales sin darse cuenta y viajar a través de la vida con heridas abiertas, creyendo que es completamente normal.

7 heridas de la infancia que se manifiestan cuando somos adultos

Si tuviste una infancia disfuncional, es probable que en tu vida adulta luches con estas 7 heridas:

Miedo al abandono

Si fuiste abandonado o descuidado cuando eras pequeño, puedes tener un constante temor subyacente a que las personas se alejen de tu vida, incluso si son personas que no te convienen. Esto puede manifestarse de forma más extrema en los celos y la posesividad.

Necesitar mucho tiempo o espacio para ti mismo

Cuando creces en un ambiente caótico, con peleas alrededor y mucho estrés, tu sistema nervioso se desarrolló en un constante estado de hipervigilancia. Es por eso que cuando llegas a la edad adulta sientes que necesitas tiempo a solas para calmar los síntomas de ansiedad, nerviosismo y miedo. En casos extremos, algunos adultos llegan a sufrir agorafobia, miedo a salir de casa.

Te irritas con mucha facilidad

Muchos no saben que enojarse fácilmente es un síntoma de una herida de la infancia. Las personas que se irritan con facilidad aprenden de niños que sus imperfecciones y peculiaridades son intolerables y proyectan esto en su entorno y en los demás. ¡Se enojan por todo!

Responsabilidades financieras y domésticas desiguales

La persona con una herida de la infancia tiene renuencia a depender financieramente de su pareja. O también puede ser que el adulto experimente dificultades para asumir sus responsabilidades económicas y domésticas. Todo esto es el resultado de necesidades de la infancia no satisfechas.

Permanecer en una relación mucho tiempo después de su fecha de vencimiento

Esto sucede cuando creces en un entorno inestable. La disfuncionalidad de los padres crea un sentimiento de culpa en los niños y crecen cargando la responsabilidad afectiva y pensando que pueden “arreglar a la otra persona”.

Evitar el conflicto a toda costa

Todas las relaciones tienen conflictos, pero las personas que fueron heridas en la infancia porque veían a sus padres siempre discutiendo, llorando o diciéndose palabras hirientes, tienden a reservarse lo que sienten y piensan. No saben cómo manejar el conflicto.

Miedo al compromiso

Cuando los cuidadores no eran confiables o los niños pasaron por rupturas del matrimonio y abandono, estos crecen experimentando desconfianza. Como consecuencia, inconscientemente temen que les hagan daño como lo hicieron sus cuidadores, no abren su corazón y prefieren mantenerse seguros evitando sentar cabeza.

Estos niños heridos o abandonados, se convierten en adultos que prefieren los noviazgos interminables, porque tienen el poder de abandonar la relación cuando quieran.